Raíz
Lic. Jorgelina Mainero
Escribirme
Programa individual · 12 semanas · Online

No te falta fuerza de voluntad. Te falta llegar a la raíz.

Un acompañamiento de 12 semanas para transformar tu relación con la comida entendiendo de dónde viene. No con otra dieta.

Quiero empezar

Te contesto yo, no un bot.

Escuchame dos minutos antes de seguir leyendo
Te lo grabé yo · 2:06
Lic. en NutriciónM.N. 1868+25 años de experienciaVilla María, Córdoba
Lic. Jorgelina Mainero, nutricionista
Antes de contarte qué es

¿Te reconocés en alguna de estas?

Si te reconocés en tres o más, el problema no es tu voluntad.
Y no es tu próxima dieta.

Lo que más escucho cuando alguien me escribe por primera vez

"Me hice todos los controles. Los análisis, dentro de todo, en parámetros normales."

"Nunca dejé de hacer actividad física. Pero los planes de dieta estrictos no los puedo sostener en el tiempo."

"Siento como si mi exceso de peso no fuese solo por lo que como o por lo que hago."

"Situaciones externas a mí me empiezan a inflar, inflar, inflar. Y siento mucho peso con eso."

Palabras textuales de una mujer que me escribió, publicadas con su permiso. No es un testimonio de resultados: es el lugar exacto desde donde empieza casi todo el mundo que llega acá. Si algo de esto es tuyo, ya sabés bastante más de lo que creés.

Por qué falló todo lo anterior

El problema nunca fue la comida

Una dieta trabaja sobre lo que hacés. Te dice qué poner en el plato, cuánto y a qué hora. Y funciona, mientras te alcanza la fuerza.

Pero lo que hacés con la comida no es la causa. Es el lugar donde aparece otra cosa: lo que sentís, lo que no pudiste decir, lo que venís cargando hace años y a veces ni siquiera empezó con vos.

Por eso podés saber todo y aun así no poder. No es información lo que te falta.

Lo que se ve
La comida, el peso, lo que marca la balanza.
Acá trabaja una dieta. Y acá se queda.
Debajo
La ansiedad, la culpa, lo que sentís y no sabés dónde poner.
La raíz
Tu historia. Lo que aprendiste, lo que viviste y lo que heredaste sin elegirlo.
Acá trabajamos nosotras.
La pregunta no es por qué me pasa lo que me pasa.
Es para qué me pasa lo que me pasa.

No vendo dietas. No vendo planes de alimentación.
Te acompaño a entender el origen.

Cómo llegué hasta acá

El día que entendí que no se trataba de comida

Hace quince años trabajaba acompañando a personas que necesitaban hacer un tratamiento nutricional antes de acceder a una cirugía bariátrica. Era el requisito para que la obra social autorizara la operación.

Entre tantos pacientes llegó Gonzalo. Justo ese mismo día operaban a su hermana.

Empezamos, pero no por donde se supone que hay que empezar. Me tomé el tiempo de escuchar su historia. Sus miedos. Su infancia. Cómo vivía la obesidad todos los días, sus limitaciones, cómo se miraba. Y en esas charlas empezó a aparecer algo que ningún plan alimentario le había preguntado nunca: cómo se sentía.

Recién en la tercera consulta empezamos a hablar de comida.

Le armé un plan, sí. Pero sin sacarle las cosas que le gustaban: buscamos dónde acomodarlas en su día y en su semana, sin descuidar lo que le hacía bien.

Fueron pasando las consultas y el cambio se empezó a notar. Bajó algunos kilos, pero lo que más lo sorprendía era otra cosa: lo estaba haciendo sin esfuerzo, sin sacrificio. Solo observando cómo se sentía al comer, y pudiendo disfrutar sin presión.

El clic llegó unos meses después. Su hermana había bajado de peso con una cirugía, un posoperatorio duro y mucho sacrificio. Él había bajado casi sin darse cuenta, modificando algunos hábitos y aprendiendo a observarse.

A partir de ahí venía a las consultas con ropa nueva, mostrándome la diferencia con la que usaba antes. Veía su progreso y se sentía pleno, libre, feliz.

Ese día entendí algo que venía viendo desde que empecé la carrera: alimentarse es mucho más que comer bien. Es sentir, comprender y entender, para poder alimentarme y vivir.

Hace quince años que trabajo así. Nutrir desde la Raíz es ese camino, ordenado en doce semanas.

El programa

Qué es Nutrir desde la Raíz

Un programa individual de doce semanas donde trabajamos tu vínculo con la comida desde su origen: lo que sentís, lo que aprendiste y lo que heredaste. Nueve encuentros conmigo, materiales propios y acompañamiento entre sesión y sesión.

Una dieta
Nutrir desde la Raíz
Te dice qué comer
Te muestra por qué no podés sostener lo que ya sabés
Trabaja sobre el peso
Trabaja sobre el vínculo
Prohíbe
Acomoda, sin sacarte lo que te gusta
Estás sola con la lista
Estás acompañada, también entre encuentros
Empieza y termina
Deja herramientas que se quedan con vos
El resultado se revierte
El cambio se sostiene porque cambió la causa

Quién entra y quién sale

Doce semanas de diferencia, línea por línea.

Como llegás hoyComo te vas
Empezás de nuevo cada lunesNo necesitás volver a empezar
Pensás en comida todo el díaTenés la cabeza libre para otras cosas
Comés a escondidas, o de nocheComés sin esconderte y sin culpa
Creés que te falta carácterSabés qué te pasa y de dónde viene
Peleás con tu cuerpo y con el espejoDejás de pelear
Dependés de la fuerza de voluntadTenés herramientas que ya son tuyas

Una aclaración honesta: no te voy a prometer un número en la balanza. Te voy a prometer que vas a entender lo que te pasa. Y desde ahí, las decisiones empiezan a cambiar solas.

Mensaje de WhatsApp de una paciente
Mensaje real, sin editar

"Hasta me permití llorar. Gracias por acompañarme. Y estar."

Esto no llegó al final del proceso. Llegó en el medio, el día que apareció lo que estaba debajo de la comida. Nombre reservado, compartido con su permiso.

El recorrido

Doce semanas, paso a paso

Antes de empezar

Semana 0

Preparamos el terreno. Llegás al primer encuentro sabiendo hacia dónde vamos y por qué.

Bloque 1

Ver

Dejás de pelear y empezás a observar. Qué comés, cuándo, y sobre todo qué está pasando cuando pasa.

Bloque 2

Comprender

Aparece el origen. Lo emocional, lo aprendido y lo que viene de tu historia familiar.

Bloque 3

Sostener

Lo que entendiste se vuelve forma de vivir, no esfuerzo. Acá se juega que el cambio quede.

Después

90 días

Nos volvemos a encontrar para revisar cómo seguiste sola. El programa termina, el acompañamiento no.

Lo que incluye

Todo lo que recibís

01

9 encuentros individuales

Uno a uno conmigo, por videollamada. No es un grupo ni un curso grabado.

02

Cuaderno Raíz

59 páginas de material propio: herramientas, bitácoras semanales y prácticas para trabajar entre encuentros.

03

8 audios guiados

Grabados con mi voz, para acompañarte en los momentos en que más cuesta.

04

Kit Semana 0

Todo lo que necesitás para llegar preparada al primer encuentro.

05

Informe personalizado

Tu punto de partida por escrito, para volver a mirarlo cuando quieras medir cuánto avanzaste.

06

Acompañamiento entre encuentros

No desaparezco entre una sesión y la otra. Cuando aparece lo difícil, aparece justo entre medio.

07

El Pacto

Lo escribís de tu puño y letra al empezar. Es el ancla a la que volvemos cuando el camino se pone cuesta arriba.

08

Seguimiento a los 90 días

Un encuentro más, tres meses después de terminar, para sostener lo que construimos.

Esto no son nueve sesiones.
Es un método completo.

El material

Esto es lo que vas a tener en la mano

Escrito por mí, para este programa. No es material descargado de ningún lado.

Tapa del Cuaderno Raíz

Cuaderno Raíz

59 páginas para acompañarte durante las doce semanas.

Página del Cuaderno Raíz: los momentos que marcaron

Tu historia con la comida

Las preguntas que nunca te hicieron. Acá empieza todo.

Registro semanal del Cuaderno Raíz

El registro de cada semana

No es un conteo de calorías: es qué comiste, cuánta hambre tenías antes y cómo te sentías antes y después. Ahí aparecen los patrones que nunca habías visto.

Jorgelina Mainero rodeada de sus herramientas de trabajo
La metodología

Una mirada integral y sistémica

Integral quiere decir que no te miro como un cuerpo que come mal. Te miro completa: lo que sentís, lo que pensás, cómo dormís, cómo te hablás.

Sistémica quiere decir que no te miro sola. Te miro dentro de tu historia, porque muchos de tus modos de comer no los elegiste: los aprendiste, y algunos ni siquiera empezaron con vos.

Sobre esa mirada trabajo con cinco herramientas: nutrición consciente, mindfulness, gestión emocional, coaching holístico y trabajo sistémico.

¿Te quedó alguna duda?

Preguntame lo que necesites saber antes de decidir. Te contesto yo, no un equipo ni un bot. Y no te voy a insistir después.

Escribime aunque todavía no estés segura. Escuchar lo que te pasa también es parte de mi trabajo.

Sacate las dudas conmigo
Historias

No sos la primera que llega así

Mensaje de una paciente agradeciendo el acompañamiento
Mensaje real, sin editar

"Hace un año atrás no era la que soy ahora. Estaba tan mal que pensé que eso no tenía fin."

Me lo escribió el día de su cumpleaños, un año después. No hablamos de kilos en todo el mensaje: habló de haber podido salir del lugar en el que estaba. Nombre reservado, compartido con su permiso.

Hablemos de lo que nadie dice

Ya sé que en algún momento vas a querer dejarlo

Si llegaste hasta acá, probablemente ya empezaste otras cosas antes. Y las dejaste. Y esa es, en el fondo, la duda más grande que tenés ahora mismo: no cuánto sale, sino si vas a poder sostenerlo.

Diseñé este programa asumiendo que ese momento va a llegar.

Hay una semana, más o menos la quinta, en la que casi todas quieren aflojar. No es casualidad y no es que fallaste: es justo el momento en que aparece de verdad aquello que veníamos buscando. Lo que antes tapabas con comida queda a la vista, y la primera reacción siempre es querer salir corriendo.

Esa semana no es el final del camino. Es el camino.

Por eso está previsto. Sé cuándo llega, sé cómo se ve, y no te dejo sola ahí. No hay nada que puedas hacer o dejar de hacer que me sorprenda: lo vi cientos de veces y sé cómo se atraviesa.

La inversión

Todo lo que incluye el programa

12 semanas · 9 encuentros individuales · material propio · acompañamiento permanente

Los números de esta lista no son el precio. Son lo que costaría cada parte si la compraras por separado.

9 encuentros individuales, uno a unoAl valor de mi consulta particular$450.000
Encuentro de seguimiento a los 90 díasTres meses después de terminar$50.000
Cuaderno Raíz59 páginas de material propio$40.000
8 audios guiadosGrabados con mi voz$30.000
Kit Semana 0 y El PactoPara llegar preparada al primer encuentro$25.000
Informe personalizadoTu punto de partida por escrito$30.000
Acompañamiento entre encuentrosLas 12 semanas, conmigo$70.000
Todo por separado costaría$695.000

Pero no pagás eso.

Precio de apertura del programa
3 cuotas de $120.000
Total $360.000 · o $330.000 en un solo pago
Trabajo con un cupo de 15 personas por vez. Cada proceso es individual y lo llevo yo, sin equipo detrás. Por eso el cupo es chico y por eso el precio de apertura existe: es para quienes entran ahora. Cuando el cupo se completa, el programa pasa a $450.000.
Mi compromiso con vos
  • Te contesto yo. Siempre. No hay equipo ni respuestas automáticas.
  • No desaparezco entre un encuentro y el otro, que es justo donde aparece lo difícil.
  • Antes de que pagues nada, hablamos. Si veo que este no es tu momento, o que lo que necesitás es otro tipo de ayuda, te lo digo ahí y no arrancamos. No empiezo un proceso que sé que no te va a servir.
Antes de escribirme

Preguntas frecuentes

¿Para quién NO es este programa?

No es para vos si buscás bajar diez kilos en un mes, si querés un plan de comidas y nada más, si no tenés ganas de mirar nada que no sea la comida, o si estás buscando la opción más económica. Prefiero decírtelo ahora y no dentro de tres semanas.

Ya probé de todo. ¿Por qué esto sería distinto?

Porque todo lo que probaste trabajaba sobre la conducta y esto trabaja sobre la causa. Las dietas te dicen qué hacer; vos ya sabés qué hacer. Lo que no sabés todavía es por qué, cuando llega el momento, no podés. Ese es exactamente el punto donde empezamos.

¿Cuánto tiempo me lleva por semana?

Un encuentro conmigo de aproximadamente una hora, y entre quince y veinte minutos por día de trabajo propio con el Cuaderno. No es tiempo que tenés que sumar a tu día: es tiempo que le sacás a la cabeza dando vueltas alrededor de la comida.

Es online. ¿Funciona igual que presencial?

Sí, y en muchos casos mejor. Estás en tu casa, en tu lugar, sin viajes ni salas de espera, y eso hace que se abran cosas que en un consultorio cuestan más. Hace años que acompaño procesos así.

¿Voy a bajar de peso?

No te lo voy a prometer, porque sería deshonesto y porque no es el eje del programa. Lo que sí veo, una y otra vez, es que cuando la relación con la comida cambia, el cuerpo acompaña. Como le pasó a Gonzalo: casi sin darse cuenta.

¿Me vas a prohibir comer cosas?

No. Trabajo justamente al revés: buscamos dónde acomodar lo que te gusta dentro de tu día y tu semana, sin descuidar lo que te hace bien. Todo lo que se prohíbe, vuelve. Siempre.

¿Es grupal? No quiero exponerme delante de nadie.

Es individual, uno a uno. Los nueve encuentros son conmigo y con nadie más.

Nunca hice meditación ni nada parecido. ¿Necesito saber algo?

Nada. No hace falta experiencia previa ni creer en nada en particular. Vamos de a poco y solo por donde vos estés dispuesta a ir. Si querés ver cómo trabajo con cada herramienta, está explicado acá.

¿Qué pasa si en el medio siento que no puedo seguir?

Que es exactamente lo que esperamos, y está previsto. Hay un momento del proceso donde eso aparece en casi todas. No es señal de que fallaste: es señal de que llegamos a donde teníamos que llegar. Y ahí no estás sola.

Estoy en tratamiento psicológico o médico. ¿Puedo hacerlo igual?

Sí, y me parece muy bien que me lo cuentes al empezar para integrarlo. Este acompañamiento no reemplaza tratamiento médico ni psicológico: trabaja al lado.

¿Cómo se paga?

En tres cuotas mensuales de $120.000, o en un solo pago de $330.000. Los detalles los coordinamos por WhatsApp cuando me escribas.

Lic. Jorgelina Mainero

La decisión no es entre este programa y otro programa

Es entre otro año igual y este.

Otro año de empezar los lunes. Otra primavera con la misma bronca frente al espejo. Otros doce meses de la misma conversación con la comida, en la cabeza, todo el día.

O doce semanas para entender de dónde viene y no tener que volver a empezar nunca más desde cero.

Quiero empezar

Te contesto yo. Y si todavía tenés dudas, también.